"No tengo tiempo" es una de las expresiones que más utilizo en mi día a día. ¡Todo en mi vida pide ser lo primero! A veces lo primero es descansar, otras lo primero es comer, o comprar, ducharme, arreglarme, estudiar, escribir, leer, hacer un trabajo, limpiar, pintar la pared, hacer fotos, llamar por teléfono, etc. Y así una lista interminable de cosas que hacer a lo largo de un día, de una semana, de un mes... pero la cuestión es, ¿Dónde queda Dios en todo esto? ¿Cuánto tiempo dedicamos a Dios? Dios, el que nos da la vida, el que nos deja respirar cada minuto sólo por su gracia y misericordia, el que se preocupa por cada pequeño detalle, el que anhela llenarnos de Sus bendiciones, de Su amor, nuestro enamorado ¿No se supone que es con la persona que más tiempo queremos estar? Pero en vez de hacer eso, dedicamos nuestro tiempo a todo lo demás, mientras que "todo lo demás" lo tenemos gracias a Él.
Dios tiene que ser lo primero y para ser lo primero hemos de dedicarle mucho más tiempo del que le dedicamos. Quiero que sea lo primero en lo que pienso por las mañanas, que sea lo primero en lo que piense cuando coma, quiero alabarle en la ducha, quiero hablar con Él todo el día y que sea lo último en lo que pienso al acostarme. Quiero pararme en medio de mi "ajetreada" vida y pasar un tiempo en silencio, escuchando Su voz, quiero no volverle a decir "no tengo tiempo". Quiero pensar en Él antes que en las preocupaciones, las personas, el trabajo. Quiero darle el tiempo que se merece como Rey de mi vida. Porque, es eso ¿No? Rey de nuestra vida y entonces, ¿No estamos siendo hipócritas al decir que es el Rey de nuestra vida y después le estamos diciendo constantemente "No tengo tiempo"?
Paremos un momento a pensar. Pensar en la eternidad, pensar con quién vamos a pasar el resto de nuestros días. Pensar en lo maravilloso que es conocerle a Dios, lo que hacen sus verdades en nosotros, la libertad que nos da, aprender, tener más sabiduría, simplemente estar en su presencia.
¿No es maravilloso cuando estás en su presencia? ¿No es increíble cuando te revela cosas nuevas? Esos momentos no los cambiaría yo por nada del mundo y sé que Él no cambiaria esos momentos por nada tampoco. Y nadie que haya estado en la presencia de Dios cambiaría ese momento por nada del mundo, porque nada se le compara. Lo más triste de todo es que Dios nos lo está ofreciendo constantemente pasar tiempo con nosotros, una y otra vez, no desistiendo nunca, y nosotros, una y otra vez respondemos... "no tengo tiempo".
Por Loida Regoord






