Chico conoce a chica

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relacionVamos a recordar una historia, una historia de amor verdadero. Mirad:

Un chaval joven se encuentra en una fuente con una chica que cuida de un rebaño. Ella le lleva a su casa ya que se ha dado cuenta de que es pariente suyo. Él se enamora completamente de ella y se ofrece a trabajar  durante 7 años para su padre, si éste a cambio le ofrece su mano en matrimonio…

Seguramente ya conocéis la historia. El chico se llamaba Jacob y la joven de la que se enamora perdidamente es Raquel. Tras 7 años de arduo trabajo leemos en Génesis 29:20 “Así que Jacob trabajó siete años para poder casarse con Raquel, pero como estaba muy enamorado de ella le pareció poco tiempo”

Ese tipo de amor profundo y constante en el tiempo es el que muchos soñamos o hemos soñado conseguir alguna vez. Nos imaginamos compartiendo la vida con alguien que nos llene, que nos complete, que nos bendiga, que nos haga sentir lo que nadie ha conseguido antes, esa persona única, ese compañero de vida, ese amor verdadero…

Pero esa clase de amor no se forja de la noche a la mañana. Se necesita tiempo, aceptación, negación de uno mismo…es la clase de amor que describe Pablo en su carta a los Corintios:

“El amor es paciente, es bondadoso. El amor no tiene envidia; el amor no es jactancioso, no es arrogante. No se porta indecorosamente; no busca lo suyo, no se irrita, no toma en cuenta el mal recibido . El amor no se regocija de la injusticia, sino que se alegra con la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser”

Esa es la clase de amor que sólo Dios te puede ayudar a conseguir.

Quizá hayas tenido un montón de relaciones de pareja que no te han llevado a ningún lado y que sólo te han dejado el corazón hecho pedacitos y te han hecho desconfiar de los demás.

Quizá pensabas que probando con muchos chicos o chicas llenarías tu vacío amoroso y que de esa manera, algún día encontrarías a alguien especial…

Quizá piensas que Dios no tiene nada que decir en tus relaciones personales…pero,

¡te equivocas!

¡¡Él se preocupa de cada detalle de tu vida!! ¿Por qué no ibas a confiarle este aspecto tan importante?

La elección de nuestra/o esposa/o es una de las más trascendentales de nuestra vida y condiciona en gran manera nuestra futura felicidad, así que…no es necesario que beses a muchos sapos hasta que encuentres a tu príncipe, deja que Dios te ayude en esta gran elección, tómatelo en serio y nunca te rindas en la búsqueda del amor verdadero

Porque el amor de tu vida, está ahí fuera, Dios lo ha preparado para ti…

Por Miriam del Árbol