Hay muchos creyentes por todo el mundo que comienzan el año haciendo unos días de ayuno y oración aprovechando el inicio de un nuevo año.
A veces tenemos un concepto un poco equivocado sobre lo que es el ayuno. Algunos pensamos que es simplemente no comer durante un periodo determinado, pero a eso se le llama “dieta”. Otros creemos que el ayuno es solo para cristianos radicales o para gente en liderazgo, pero el ayuno es algo que Dios quiere para todos los que somos creyentes.
El ayuno es abstenerse de comer para un propósito espiritual, para apartar tiempo para buscar a Dios.
Cuando eliminamos la comida de nuestra dieta por unos días, nuestro espíritu se descongestiona de muchas cosas terrenales y parece volverse más sensible a las cosas de Dios.
Ayunar es hacer caso a Jesús pues dijo que sus discípulos ayunarían cuando él ya no estuviera. Ayunar es como reconocer que nos hace falta volver a encontrar el norte. Cuando damos más importancia a Dios que a la comida lo que realmente le decimos es: “Yo quiero tus cosas para mi vida y te deseo por encima de cualquier otra cosa.”
No creas que por ayunar vas a recibir un premio que Dios tiene reservado para los que ayunan, como si se tratara de conseguir algo por tu propio esfuerzo. En realidad cuando alguien decide ayunar suele ser un tiempo de lucha, pero sí trae una recompensa - más de Dios en tu vida. Cuando le permitímos a Dios estar en el lugar que le corresponde todas las demás cosas van entrando en perspectiva.
Hay personas que por razones de salud o otras razones no pueden ayunar y si ese es tu caso te animaría a apartar unos días para buscar a Dios y evitar pasar tiempo frente al ordenador, la televisión, el cine, y otras cosas que suelen ocupar mucho de nuestro tiempo y nos distraen de pasar tiempo con Dios.
Nuestra iglesia lleva haciendo esto en enero desde hace bastantes años y hasta ahora siempre nos ha ayudado a empezar el año centrándonos en lo más importante: Dios.
Quizá nunca te lo hayas planteado, pero ahora es un momento perfecto para pensar en apartar unos días para ayunar y buscar a Dios para lo que El tiene para ti en este año.
Atrévete a acercarte a Dios: Él no te defraudará.
Artículo por Felipe Enrique.






