implicate

Qué hacer a los 25 (+/-)

Imprimir
PDF
25A los 25 aproximadamente, ya tienes edad para saber qué música es la que te encanta, sin tener en cuenta la que le gustaba a tu último novio o compañero de piso. Sabes cómo andar con tacones sin tropezar, atarte la corbata, dar un brindis en una boda y cocinar la cena. No piensas mucho en cuidarte la piel, tener tu propia casa o tu plan de jubilación. Tu vida puede presentarse de varias formas cuando tienes 25: soltero, saliendo con alguien, comprometido, casado. Estás trabajando en el puesto de tus sueños, pagando las facturas o viviendo una pesadilla trabajando para un tirano. Eres lo suficientemente jóven como para creer que cualquier cosa es posible y eres lo suficientemente mayor como para convertir lo que crees en una realidad.

Trabajo

Ahora es el momento para averiguar qué tipo de trabajo te gustaría hacer. ¿Qué se te da bien? ¿Qué te apasiona? ¿Con qué sueñas? Puedes volver a estudiar o cambiar totalmente de dirección, puedes trabajar por una miseria, vivir en otro país, o dedicar tu tiempo a iniciativas que te inspiren. Llegará un momento en él que las finanzas y los horarios no te den esta flexibilidad, así que aprovéchalo ahora. Inténtalo, aplícate, levántate y hazlo.

Cuando tenía 25 años estaba trabajando en mi tercer trabajo en tres años- todos ellos en la misma área de la iglesia, pero cada responsabilidad había sido diferente. Estaba frustrada porque al final del tercer año no sabía qué hacer a continuación. No sentía haber encontrado todavía mi sitio. Hablé con mi jefe, que tenía unos 50 años. Le comenté lo ansiosa que estaba por encontrar el trabajo idóneo y cuanto antes mejor. Me preguntó cuántos años tenía, y cuando le dije que 25 me dijo que no me podía quejar hasta los 32 ya que en su opinión lleva unos 10 años después de acabar la universidad para encontrar tu sitio y quien lo encuentre antes simplemente ha tenido mucha suerte. Así que usa cada uno de esos 10 años para encontrar algo que te vaya como anillo al dedo: prueba cosas, da clases, empieza de nuevo.

Relaciones

Ahora también es el momento para ponerte serio en cuanto a relaciones sentimentales. "Serio" quizás signifique alejarte de las relaciones que no te aportan todo lo que necesitas. Alguna de las decisiones que más afectarán el resto de tu vida serán aquellas donde tengas que dejar atrás las que estén "bien" por unas sin las cuales no puedes vivir. Realmente, a estas alturas, la única decisión que puedes tomar que pueda hacerte daño es quedarte con la persona equivocada. No es justo ni para ti ni para la otra persona.

Consejería

Los 25 es una buena edad para empezar a buscar consejería si no lo has hecho todavía o para refrescar si hace tiempo. Estás en un momento donde quizás estés lo suficientemente alejado de tus padres para rebuscar entre tu infancia un poco. Desenredar nudos que te impiden vivir una vida plena y estable. Hazlo ahora antes de que pase más tiempo.

Iglesia

Los 25 es la edad perfecta para involucrarte en una iglesia que te encante, no importe lo diferente que sea a la iglesia donde te criaste. Sé paciente y ponlo en oración y decide que vas a ser una persona que crece, que busca su propia fe y que vive con propósito. Pon la alarma los domingos por la mañana, no importe hasta que hora estuviste por ahí el sábado por la noche. Al principio cuesta, pero después de unas semanas verás como te gusta y que ese hábito llena algo dentro de ti.

No te estanques

Cuando cumples 28 o 30 todo parece dividirse y ves claramente dos tipos de personas: por un lado las personas que han usado la útima década para aprender y crecer, encontrar a Dios, a sí mismos y sus sueños, personas que saben lo que funciona y lo que no, que han superado los momentos dificíles y han salido como adultos maduros. Por el otro lado están las personas que parecen que se aferran a la universidad e incluso al instituto, siguen trabajando en trabajos que odia porque tienen demasiado miedo a buscar otra cosa, siguen con la pareja que está bien pero no genial porque no quieren estar solos. Tenían pensado buscar una iglesia, desarrollar buenas amistades, dejar de salir de juerga, pero no lo hacen, así que viven en una adolescencia prolongada, no más cerca de ser adultos responsables que cuando acabaron los estudios.

No seas así, no te estanques. Muévete, viaje, toma clases, arriésgate. Márcharte, prueba cosas nuevas. Hay una época para estar de fiesta y otra para asentar cabeza y esta no es ni una ni la otra. Esta época se trata de empezar a ser, no te pierdas en la hora feliz pero tampoco te mates trabajando. Así que detente de vez en cuando y sal a tomar un café o pasa tiempo con tu diario. Preguntate cosas como "¿Estoy contento con la vida que estoy viviendo? ¿Qué he probado este mes? ¿Qué he aprendido de Dios este mes?, ¿Qué partes de mi fe que tenía de niño estoy dejando atrás y cuáles conservo?, ¿Las personas con las que paso tiempo aportan a mi vida o me enpequeñecen?, ¿Hay cosas rotas en mi vida que me impiden ir para adelante?"

Ahora es tu momento. Sé, cree, prueba. Pasa tiempo con las personas a las cuales quieres y con otras personas que creen que Dios es muy bueno y que la vida es una aventura. No pases tiempo con personas que te hagan sentir que eres menos valioso de lo que eres. No te quedes atascado en el pasado ni intentes ir hacia un futuro que no te hayas ganado todavía. Dedícale al hoy todo el amor, intensidad y coraje que puedas y sigue viajando con honestidad por el camino de tu vida.

Tomado de Bittersweet (Agridulce) de Shauna Niequist Copyright © 2010.