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Cenar con Jesús

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cenar"¡He aquí yo estoy a la puerta dando aldabonazos! Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entrare a él y cenaré con él, y él conmigo..."

Apocalipsis 3:20 (Biblia Textual)

¿Alguna vez has oído este versículo? Seguro que sí; yo, muchísimas veces, pero lo cierto es que nunca reparé en él.

Hace algún tiempo, una amiga me dio este versículo como algo de parte de Dios y, varios meses después, orando, irrumpió en mi vida de repente y, lo vi clarísimo...

Me imaginé abriendo la puerta de casa, Jesús estaba allí, llamando, y yo pasaba de largo; le vi dando aldabonazos (llamando muy fuerte), pero yo no le oía; y es que muchas veces nos pasa eso, nos gusta complicar las cosas, pensamos que para estar cerca de Jesús tenemos que ser superhéroes o ser un poco frikis y hacer cosas casi imposibles para nosotros, y, Él lo único que quiere es que le abramos la puerta, le dejemos entrar a nuestra casa y cenemos con Él, y hagamos lo mismo que hacemos con nuestros amigos, con nuestra familia: compartir confidencias, reírnos etc..
Una cita con Jesús ¿Hay algún plan mejor?

Lo bueno de esto es que no se queda en una cena sólo, puede ser todas las noches, porque siempre que abramos la puerta, allí estará Él, llamando fuerte, para que le oigamos, queriendo que le invitemos a cenar, y queriendo tener más intimidad con nosotros.

No me imagino a ninguno de mis mejores amigos haciendo eso ¿Y tú? Probablemente, si uno de mis amigos llamara a mi puerta y yo no le abriera, se iría y no volvería más; me borraría del Tuenti, del Facebook, del Messenger y eliminaría mi número de su móvil. Pero, Jesús ¡No! Él sigue esperando por ti, no se cansa de llamar.

Para mí, esta es una de las mejores promesas que Él nos ha dado, poder cenar con Jesús siempre que queramos.

Toc, Toc, Toc, alguien está llamando a tu puerta, ¿Vas a abrir?..

Por Maripaz Allende