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¿Te prostituyes?

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clubLlevo unos días estudiando el libro de Oseas. Oseas es un libro un poco X con  contenidos como la MTV: tiene fiestas, prostitución, hijos de padres desconocidos, drogas, traición y cuernos  pero contiene un mensaje muy profundo. En este libro Dios compara la infidelidad de su pueblo con la infidelidad de una prostituta.

 

La historia es las siguente: Oseas se casa con una prostituta, tiene hijos, pero esta le es infiel. Pero no solo le es infiel sino que su deseo es seguir prostituyéndose. Su esposa dice que necesita a sus amantes: "quiero ir tras mis amantes, que me dan mi pan y mi agua, mi lana y mi lino, mi aceite y mis bebidas".

Dios compara a su pueblo y los deseos de su pueblo igual que esta prostituta que aún teniendo un marido, un hogar, una estabilidad, siente el deseo de necesitar volver con sus amantes. Es un rollo en plan, "he sacado a esta mujer de la prostitución la he dado una vida nueva." Sin embargo ella vuelve a prostituirse y no porque sea lo que quiere ya que realmente en su interior dice: "prefiero volver con mi esposo porque antes me iba mejor que ahora." sino por ignorancia, por caer en el error de buscar placeres que no sacian: “Comen pero no se quedan satisfechos, se prostituyen pero no se sacian".

A veces me veo como esta prostituta del libro de Oseas. He experimentado el tener una nueva vida. Dios me ha dado la oportunidad de vivir un sueño que nunca termina y, sin embargo mi torpeza y mi ignorancia me llevan una y otra vez a dar pasos equivocados, a ir en busca de mis antiguos amantes. Intento saciarme con vino y placeres que no sacian. Y lo más curioso de todo es que lo hago sin darme cuenta. Construyo ídolos de madera, me pongo de rodillas delante de ellos, pero sigo trayendo sacrificios a Dios tal y como hacia Israel tras una apariencia religiosa. Vivian su vida sin tener en cuenta a Dios y sin percatarse de su propia falsedad.

Me impresiona leer como se siente Dios en este libro. No se si te han puesto los cuernos alguna vez, pero si realmente amas a alguien y te imaginas a esa persona vendiendo tu amor por un vestido, por una noche de fiesta, por una comida o por dinero, no se a ti, pero a mi me entra una especie de fuego y rabia por dentro que no me hace sentir muy bien. Así es como Dios compara a su pueblo, como una esposa infiel que se prostituye.

Nos empeñamos, por algún motivo que muchas veces ni siquiera entendemos, en vender nuestro vida, de valor incalculable, por un poco de dinero y caemos en el error sin darnos cuenta. y Dios, ¿que siente? “ Le he dado todo, mi amor, mi Hijo, Nueva Vida y mi esposa cambia todo por unos instantes de placeres?”

No se tu, pero yo me siento tonto cuando leo el libro de Oseas. Lo único que me consuela son los últimos versículos del último capítulo:

4 «Yo corregiré su rebeldía
y los amaré de pura gracia,
porque mi ira contra ellos se ha calmado.
5 Yo seré para Israel como el rocío,
y lo haré florecer como lirio.
¡Hundirá sus raíces como cedro del Líbano!
6 Sus vástagos crecerán,
y tendrán el esplendor del olivo
y la fragancia del cedro del Líbano.
7 Volverán a habitar bajo mi sombra,
y crecerán como el trigo.
Echarán renuevos, como la vid,
y serán tan famosos como el vino del Líbano.
8 Efraín, ¿yo qué tengo que ver con las imágenes?
¡Soy yo quien te responde y cuida de ti!
Soy como un pino siempre verde;
tu fruto procede de mí.»

9 El que es sabio entiende estas cosas;
el que es inteligente las comprende.
Ciertamente son rectos los *caminos del Señor:
en ellos caminan los justos,
mientras que allí tropiezan los rebeldes.


Artículo de David Villahoz