Después de Infinity PDF Imprimir E-Mail
María Sánz nos habla de CC Infinity, que tuvo lugar a finales de abril 07 en Priego de Córdoba.


hey.gifHEY!


Alegría e ilusión, dos sentimientos que se entremezclaban al pensar: Contracorriente en Andalucía.

Era algo generalizado entre los que deseábamos ir este nuevo año a CC. A pesar de la incertidumbre que suponía empezar en un nuevo sitio, el deseo de llegar a jóvenes que aún desconocíamos, o de los imprevistos de última hora, creo que el sentimiento que más abundaba era ese: ilusión. Ahora que todo ha pasado: estoy segura de que estas sensaciones se han multiplicado.

Hace unos días me comentaron algo me emocionó bastante, una voluntaria de CC estuvo preguntándole a una de sus jóvenes qué le había parecido todo, y lo que contestó fue: " Me ha gustado... ¿Crees que el año que viene CC volverá al sur?"


Me emociona ser consciente de estas palabras, de este deseo, esta frase fue tan refrescante, tan llena de ganas de sentir a Dios como se sintió ese fin de semana, me hizo pensar en lo que Dios tiene aún por hacer, ¿te lo puedes imaginar? ¡Es infinito!

Sí, este ha sido un fin de semana impresionante, pero todo no acaba ahí: la vida sigue, llena de emociones, de ilusiones... creo que todos salimos animados y con un corazón dispuesto a dejar a Dios lugar para vivir esa vida a contracorriente, en Su compañía. ¿Qué vas a hacer tú?

Este año Contracorriente ha sido un grito de: HEY! Dios está aquí y te quiere a tí, Él nos ha elegido, para lo que Él quiera, ponte en marcha. Alaba a Dios con un corazón entregado, vive para Él, cuenta las vidas que se pierden a tu alrededor e intenta ganarlas antes de que sea tarde. Jesús murió por tí, vive por Él. ¡Ánimo!, Dios está contigo ¡¡¡hasta en los peores momentos!!! y te ha creado con unos dones ¡utilízalos!, rescata vidas con ellos, alaba a Dios con el arte, con tu música, con tus manos, con lo que eres...

Alaba a Dios y marcha a las naciones, predica en tu familia, vecindad, barrio, ciudad o nación. HEY! brilla como nunca lo has hecho y deslumbra a todos. Dios te ama y cuando alguien te ama y sabes que también ama al resto, tienes ganas de decírselo a todo el mundo, de gritar: HEY! DIOS TE AMA, ¡VIVE POR ÉL!